Galería

 

En el andar de hoy podemos distinguir un caminar productivo, comandado por el consumo para sellar una subjetividad fabricada, y otro ocioso como mecanismo de resistencia improductiva.

 

Sin ahondar en rigores filológicos, caminar, andar, derivar, vagar o errar sugirieren por igual elmismo tipo de práctica y, en consecuencia, deberíamos aceptar que en cualquier errancia subyace unerror. El sentido fundamental de esta ecuación se antoja simple: errar es una suerte de condena queexpulsa hacia lo desconocido tras incumplir algún mandato o condición. Así, yerra el exiliado porcometer el liviano desliz de pertenecer a una clase desfavorecida o por oponerse a lo establecido; pero, salvando todaslas distancias, también deambulan por los parques metropolitanos lospecadores de sobrepeso obligados por ello a un footing periódico y disciplinado. Para comprender elalcance de esta línea de salida, sólo es necesario entender que también hay errores y errancias anclados en el deseo e, incluso, en la libertad. El amplio panel de posibles errores que obligan a

vagar es infinito, como variables son, en consecuencia, los modos de andar. Al fin y al cabo, de muyatrás se definió lo humano a partir del cuerpo erguido dispuesto a caminar sobre el guión de unaperpetua road movie, salpicada de episodios venturosos y errores garrafales. La vida como elejercicio mismo del derecho a errar en su doble y simultánea acepción.

 

Martí Peran, Teórico de arte

FOTOGRAFIA, IMAGENES, PERIODISMO VISUAL, ACTUALIDAD, IMAGEN VISUAL, FOTOGRAFOS, FOTOGRAFIA LATINOAMERICANA,

 

© PATRICIO SALINAS A. | CONTACTO: patricio@apuntesdispersos.com